Llegado el día en cuestión aparece en la tienda el cliente con su móvil y me dice: "puedes abrirme la memoria", yo le abro la memoria que viene en un cartón que hay que romper de manera irreparable y se la entrego al cliente que acto seguido la metió en su móvil y se puso a trastear en el teléfono, como ya me había pagado después de un ratillo decidí seguir a mis cosas y dejarlo allí en el mostrador a su tema. Pasados un par de minutos el cliente me dice que la tarjeta no le vale para el móvil y que quiere que le devolvamos el dinero... en mi vida usara un móvil de aquellos pero en menos de 30 segundos le demostré al cliente que si le valía que el móvil la reconocía y permitía acceder a ella otra cosa es que supiese como hacer que el móvil guardase la fotos música o similares en ella, entonces el cliente decidió quedarse con la tarjeta y se marchó sin dar ni siquiera las gracias por enseñarle a usar su móvil.
Aun estoy intentando pensar como clasificar esto... pero lo peor de todo es que casos similares a estos los vivo casi a diario.
PD: ah por si alguien le interesa la tarjeta en cuestión me dejaba un margen de unos ¡¡¡40 céntimos!!!

1 comentario:
la gente es idiota
Publicar un comentario